Matilde Duch Canals

Veterinario Coleg. 1191 (Barcelona)

(+34) 606 940 274

matildeduch@gmail.com

 

Miembro con Certificación Avanzada de la IAED

(International Association of Equine Dentistry)

  

¿Por qué los caballos necesitan dentista?

1.    Porque sus dientes crecen (erupcionan) continuamente y actualmente no los usan lo suficiente ya que no se pasan el día pastando hierba en el campo


2.    Porque los problemas dentales tienen consecuencia importantes en la biomecánica del cuello y  dorso del caballo y en consecuencia en su  rendimiento deportivo


3.    Porque los problemas odontológicos, además de afectar a la masticación, tienen un efecto importante  sobre la salud general del caballo


4.    Porque los criterios actuales de selección genética se deben más a razones de estética, carácter, y capacidad deportiva, que ha criterios de rusticidad y supervivencia en la naturaleza.

1.  Porque sus dientes crecen (erupcionan) continuamente y actualmente no los usan lo suficiente ya que no se pasan el día pastando hierba en el campo

   En la naturaleza, la dentadura del caballo está sometida a un fuerte desgaste porque come de 12 a 16h horas al día y porque la hierba, y los minerales que se ingieren con ella, son muy abrasivos. Para compensar este desgaste, el caballo tiene unos dientes muy largos (hipsodontos) situados en profundos alvéolos dentales, que van erupcionando a razón de unos 3 milímetros al año.

     Esta adaptación del caballo es eficaz si el desgaste es intensivo y contínuo , tal como ocurre en un caballo que solo se alimenta de la hierba que encuentra en los prados. , si no, con el tiempo, se van perfilando piezas dentarias irregulares y con puntas demasiado afiladas que limitan la capacidad de masticación y los movimientos mandibulares.

      Hoy en día, la mayoría de caballos vive en cuadras o en cercados sin pasto natural. Además reciben alimento dos o tres veces al día y su dieta está constituida por una alta proporción de granos o piensos compuestos. Así que actualmente mastican muchas menos horas y no desgastan correctamente la dentadura.

2.   Porque los problemas dentales tienen consecuencias importantes en la biomecánica del cuello y  dorso del caballo, y por lo tanto, en su  rendimiento deportivo

 

     Los caballos no están naturalmente diseñados para llevar una embocadura. Los hierros fuerzan la mucosa de la comisura de los labios contra los primeros dientes (normalmente afilados) y, con frecuencia, la pellizcan creando incomodidad y a veces dolorosas heridas.

   Además, las bridas, muserolas y cierrabocas, presionan los carrillos contra las puntas de los molares, provocando también molestias y heridas

La embocadura, la muserola y el cierrabocas presionan la mucosa bucal contra las puntas afiladas.

    Los dientes caninos y los "dientes de lobo" a menudo también interfieren con la embocadura.

     Además, la falta de desgaste de los dientes provocan, a menudo, importantes bloqueos de los movimientos mandibulares, lo cual, además de dificultar los movimientos masticatorios, tiene muy importantes consecuencias en la biomecánica del cuello y dorso del caballo

   Hay que tener en cuenta que la mandíbula es uno de los componentes anatómicos responsables del equilibrio, ya que la articulación temporomandibular envía al cerebro información de cuál es la posición de la cabeza con relación al centro de la tierra cuando la cabeza y el cuello están en movimiento.

   Las tensiones en esta importante articulación, provocan dolor y rigidez en la zona cervical, y en ocasiones dolor de cabeza y malestar general.

3.  Porque los problemas odontológicos, además de afectar a la masticación, tienen un efecto importante  sobre la salud general del caballo

    Los caballos arrancan la hierba del suelo con los dientes incisivos y luego la trituran con los premolares y molares. Éstos actúan como una unidad funcional denominada "tabla molar", y constituyen eficaces superficies trituradoras. Cuando un caballo mastica, la mandíbula se mueve de forma circular y la comida es triturada entre las tablas molares, cuyas superficies son naturalmente rugosas y con los bordes algo cortantes, para ayudar a sesgar la hierba.

    Si la mandíbula no tiene buena movilidad, el contacto de sus tablas molares está reducida o hay dolor durante la masticación, ésta deja de ser eficaz. Cuando esto sucede la salud del caballo se resiente ya que no se puede alimentar adecuadamente. Ademas de provocar rigidez en el cuello y malestar general.

¡¡¡Quién no ha sufrido un dolor de muelas!!!

4.    Porque los criterios actuales de selección genética se deben más a razones de estética, carácter, y capacidad deportiva, que ha criterios de rusticidad y supervivencia en la naturaleza.

      Una de las razones por la que nuestros caballos domésticos son muy propensos a problemas odontológicos, son los actuales patrones de selección genetica.

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      Hoy en día seleccionamos por criterios estéticos, funcionalidad deportiva, "buen carácter", belleza,...

 en vez de criterios de rusticidad, tales como buenos dientes, buenos cascos y rapidez en detectar e huir de los peligros.

      En la vida salvaje, los caballos con problemas de masticación o con problemas de cascos, eran más débiles que sus congéneres, con lo que eran los primeros en morir a manos de los depredadores... Y si sobrevivían tenían muchas menos posibilidades de tener descendencia, y por consecuencia menos probabilidad de transmitir sus defectos. Era la selección natural.