Matilde Duch Canals

Veterinario Coleg. 1191 (Barcelona)

(+34) 606 940 274

matildeduch@gmail.com

 

Miembro con Certificación Avanzada de la IAED

(International Association of Equine Dentistry)

  

¿Cuándo llamar al dentista?

     En mi opinión, todos los caballos domésticos necesitan dentista, al igual que todos necesitan a un herrador que les cuide los cascos. Los dientes al igual que los cascos crecen continuamente y tienen a menudo un desgaste escaso e irregular debido a la domesticación.

     A menudo se oye la expresión, “mi caballo tiene puntas, o “A mi caballo le han salido algunas puntas”. En realidad todos los caballos tienen puntas afiladas porque es algo natural en la anatomía del caballo pero el poco desgaste de las mismas y las exigencias de la vida del caballo domestico (p.e: el uso de la embocadura) , hace que sean a menudo una causa de incomodidad.

Es interesante tener en cuenta  que a causa de las afiladas puntas es común encontrar heridas en el fondo de la boca de muchos animales domésticos, independientemente del uso o no de embocadura. Las heridas que vemos en las imágenes están causadas por la presión de los propios músculos masticatorios, contra las afiladas puntas  (flecha roja)

    Las necesidades de cuidados odontológicos varían mucho dependiendo del trabajo que tenga que realizar el animal, siendo en general  mucho más importantes en los caballos que se utilizan en  disciplinas  salto, doma clásica, enganche, carreras…. Sobre todo, aquellos que compiten en estas disciplinas

Todos los caballos necesitan dentista, pero aquellos que compiten en disciplinas de alta exigencia , necesitan cuidados mas especializados y frecuentes

¿Cuándo es el momento idóneo para hacer el primer chequeo dental?

    Es muy recomendable realizar una inspección a los  potros  a los pocos días de vida, para detectar problemas genéticos o congénitos que afecten a la simetría de la cabeza y de los incisivos. Muchos de estos problemas deben ser corregidos en  los primeros meses de vida, cuando los centros de osificación de los huesos del cráneo todavía no están cerrados.  Corregir estos problemas a temprana edad, aunque sea parcialmente, permite limitar sus consecuencias en la vida adulta del animal.

Potro con prognatismo mandibular  severo, los animales que sufren este tipo de patología, necesitan desde edad muy temprana, visitas odontológicas periódicas .

    Se recomienda comenzar  con las visitas odontológicas rutinarias antes de introducir la embocadura en el proceso de la doma, para que ésta sea lo más suave y eficaz.

     Ejemplo: si le estamos enseñando a un caballo a responder adecuadamente a las ayudas, realizando suaves tensiones en las riendas y el animal se clava una punta …. La ayuda no tendrá el efecto deseado…

    De hecho, los potros necesitan cuidados odontológicos más frecuentes y especializados que los caballos adultos, ya que entre los 2 años y medio y los 5, los caballos mudan todos los dientes de leche y erupcionan las piezas molares. Aunque estos son procesos naturales, pueden ser en ocasiones dolorosas, e incluso pueden desarrollarse patologías tales como la retención de las piezas dentarias, que pueden requerir de ayuda veterinaria para su solución.

    Es también en los potros cuando se producen la mayoría de los casos de infección de las raíces dentarias, necesitándose con cierta frecuencia la extracción de las piezas afectadas. 

   Suele ser en la primera visita cuando se detectan y muy a menudo se recomienda la extracción de los llamados “dientes de lobo” .

    Los dientes de lobo son pequeñas estructuras dentarias vestigiales, sin ninguna función en la actualidad, que a menudo  crean problemas porque están situados en las barras, el espacio en el que se coloca y se mueve la embocadura dentro de la boca del caballo. 

Los dientes de lobo (flechas verdes) se sitúan justo delante de los primeros premolares. 

Caballos viejos

    Mención especial merecen los caballos viejos… que sufren mucho, y de forma a menudo silenciosa, de problemas odontológicos.

 

    Es mejor no esperar a que el caballo tenga síntomas para llamar al dentista. Arreglar la boca regularmente, sobre todo en determinadas edades, es esencial para el bien estar del caballo.

“Mi caballo esta delgado porque es viejo” es una de esas frases que se oye con frecuencia, pero que no es siempre del todo cierta.

     Los caballos geriátricos (a partir de 20 años)  a veces pueden estar delgados porque tienen problemas para absorber bien los alimentos y requieren de unas dietas más ricas y adaptadas a sus necesidades, pero muy a menudo, están delgados debido a importantes problemas odontológicos que no les permiten masticar bien los alimentos.

    Hay que tener en cuenta la alta capacidad de tolerancia al sufrimiento que tienen los animales. Cuando un caballo comienza a mostrar síntomas de no poder comer, lamentablemente, es posible que lleve mucho tiempo con dolorosos problemas, a los que se ha ido adaptando mientras ha podido.

¿Cada cuanto hay que hacer los dientes al caballo?

     Es de gran importancia tener en cuenta que:

   Un simple limado de puntas, no es la solución en odontología geriátrica e incluso en algunos casos  puede resultar contraproducente, debido a la inestabilidad que en ocasiones presentan las piezas dentales

    El trabajo que se realiza en los caballos de edad avanzada es muy diferente del limado de puntas propio del animal joven en trabajo, y requiere de unas técnicas odontológicas especificas para geriatría  y de  un instrumental especial para poder trabajar sobre piezas, a menudo frágiles e inestables, de forma rápida e indolora.

    También es necesario en ocasiones realizar extracciones dentarias y realizar tratamientos periodontales.

    En odontología geriátrica la frecuencia de las visitas necesarias para mantener a los pacientes con buena calidad de vida , varía mucho en cada caso, es importante que sea un especialista que determine la frecuencia de las revisiones, que puede variar de cada 6 meses cuando hay graves problemas  a cada 24 meses  cuando la dentición es buena.  
 

    Dependerá de la actividad deportiva del animal, de la edad, y de la existencia de patologías.

En general la frecuencia  recomendada es de 1 vez al año, aunque se recomienda cada 6 meses en potros hasta los  hasta los 5 años de edad. 

Algunos caballos con problemas odontológicos específicos pueden requerir de una visita semestral durante toda su carrera deportiva, (en especial en la disciplina de doma clásica)