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Por qué los caballos necesitan dentista

Hay cuatro razones que explican el actual auge de la odontología equina
1.- El descubrimiento de las enormes implicaciones que tienen los problemas odontológicos en el rendimiento deportivo.
2.- El actual régimen alimenticio de los équidos domésticos.
3.- Los criterios de selección genética aplicados hoy en día.
4.- Los avances tecnológicos, que permiten la aplicación de técnicas de trabajo muy eficaces y seguras.

¿Por qué los caballos necesitan dentista?

... Porque en condiciones naturales mastican hierba de 12 a 16 horas diarias. Los caballos arrancan la hierba del suelo con los dientes incisivos y luego la trituran con los premolares y molares. Hoy en día, la mayoría vive en cuadras o en cercados sin pasto natural. Reciben alimento dos o tres veces al día y su dieta esta constituida por una alta proporción de granos o piensos compuestos, así que actualmente mastican muchas menos horas y no desgastan correctamente la dentadura.

... Porque sus dientes continúan creciendo (erupcionando) para compensar el desgaste ocasionado por la masticación intensiva. Las piezas dentarias se desgastan por frotamiento entre ellas y por el alto contenido en minerales abrasivos que se ingieren mezclados con la hierba. Para compensar este desgaste, los caballos disponen de unos dientes muy largos (hipsodontos) situados en profundos alvéolos dentales, que van erupcionando a razón de unos 3 milímetros al año. Para poder cumplir su tarea de una forma adecuada, los premolares y molares del caballo actúan como una unidad funcional denominada "tabla molar", que constituye eficaces superficies trituradoras. Cuando un caballo mastica, la mandíbula se mueve en forma circular y la comida es triturada entre las tablas molares, cuyas superficies son naturalmente rugosas y con los bordes algo cortantes, para ayudar a sesgar la hierba. Los équidos que viven estabulados mastican muchas menos horas al día, por lo que el desgaste de los dientes es menor. Con el tiempo, se van perfilando piezas dentarias irregulares y con puntas demasiado afiladas que limitan la capacidad de masticación y los movimientos mandibulares.

... Además, no están naturalmente diseñados para llevar una embocadura. Los hierros fuerzan la mucosa de la comisura de los labios contra los primeros dientes (normalmente muy afilados) y, con frecuencia, la pellizcan creando incomodidad y a veces dolorosas heridas. Los dientes caninos y los "dientes de lobo" a menudo interfieren con la embocadura.

1. Diente de lobo
2. Gancho afilado
3. Puntas
4. Ulceración en la mucosa bucal
La embocadura, la muserola y el cierrabocas presionan la mucosa bucal contra las puntas afiladas.
Matilde Duch Canals :: Veterinario Colegiado 1191, Barcelona
Tel. (+34) 606 940 274 :: m.duch@odontologiaequina.com